verde
Yo robaba secretos a las aves de mi casa, las amapolas son cómplices totales, y siembre alguien me veía y ríe sin querer acusando el tiempo.
Tu deshojabas margaritas en tus sueños, esa noche te trato tan mal, y siempre volvías a amanecer con ese nos sé qué que me dejaba son aliento.
Un sueño por cumplir
tu aliento por primera vez
un beso y el infinito
Nos encontrábamos por ahí desde temprano, nada nos podía separar, y algunas tardes había algo más, una magia muy sensual que recorría nuestros cuerpos.
Yo busque una forma para decirte que te amaba. No supe por donde empezar. Te leí los poemas de mi soledad esperando descubrir en tu mirada una señal de que también me amabas.
Amor por levantar,
Baño de esperma y sudor
Un beso y toda la eternidad
Y aún así te supe decir adiós.
azul
He ido hasta nuestra plaza, yo no sé como pude sí me habían dicho que no estabas y que ya nunca más volverás.
Me habían dado tu recado que te ibas para siempre y cuanta nieve nevó en mi alma. Al llegar hasta el sauce un candado de dolor me detuvo el corazón.
Nada, nada queda en esa plaza, solo basuras que botan los santiaguinos y el sauce tampoco existe y es seguro que se ha muerto al irte tú. Todo es un desierto.
Nada, nada más que tristeza y quietud, nadie que me diga si vives aún, donde estás para decirte que hoy he vuelto arrepentido a buscar tu amor.
Ya me alejo de esa plaza y me voy yo ni sé a donde. Sin querer te digo adiós y hasta el eco de tu vos de la nada me responde. En la tumba de tu ausencia por tu pena yo he meditado y ha rodado hasta tu cruz una lágrima hecha flor de mi nevado corazón.
rojo
no puedo hacer el llamado final
enmarcado en placer el dolor duele más
es verano el cielo esta abierto, ya no nevará
que extraño es oír tu voz
en este silencio que no para de hablar.tampoco es tan cierto que yo sepa esperar
y así navegamos los dos ente olas que ahogan el mar.
camino sin ver, sin saber qué sientes tu, qué dirássi uno no puede más que el infinito amor
¿qué más queda por buscar?
yo sigo despierto, no hay nada más qué soñar
un navío a la deriva en alta mar, entre la sal, entre agua que embraveció
tampoco es tan cierto que pueda esperar
y así naufragamos los dos
en las olas que ahogan el mar
sin decir adiós.
Yo robaba secretos a las aves de mi casa, las amapolas son cómplices totales, y siembre alguien me veía y ríe sin querer acusando el tiempo.
Tu deshojabas margaritas en tus sueños, esa noche te trato tan mal, y siempre volvías a amanecer con ese nos sé qué que me dejaba son aliento.
Un sueño por cumplir
tu aliento por primera vez
un beso y el infinito
Nos encontrábamos por ahí desde temprano, nada nos podía separar, y algunas tardes había algo más, una magia muy sensual que recorría nuestros cuerpos.
Yo busque una forma para decirte que te amaba. No supe por donde empezar. Te leí los poemas de mi soledad esperando descubrir en tu mirada una señal de que también me amabas.
Amor por levantar,
Baño de esperma y sudor
Un beso y toda la eternidad
Y aún así te supe decir adiós.
azul
He ido hasta nuestra plaza, yo no sé como pude sí me habían dicho que no estabas y que ya nunca más volverás.
Me habían dado tu recado que te ibas para siempre y cuanta nieve nevó en mi alma. Al llegar hasta el sauce un candado de dolor me detuvo el corazón.
Nada, nada queda en esa plaza, solo basuras que botan los santiaguinos y el sauce tampoco existe y es seguro que se ha muerto al irte tú. Todo es un desierto.
Nada, nada más que tristeza y quietud, nadie que me diga si vives aún, donde estás para decirte que hoy he vuelto arrepentido a buscar tu amor.
Ya me alejo de esa plaza y me voy yo ni sé a donde. Sin querer te digo adiós y hasta el eco de tu vos de la nada me responde. En la tumba de tu ausencia por tu pena yo he meditado y ha rodado hasta tu cruz una lágrima hecha flor de mi nevado corazón.
rojo
no puedo hacer el llamado final
enmarcado en placer el dolor duele más
es verano el cielo esta abierto, ya no nevará
que extraño es oír tu voz
en este silencio que no para de hablar.tampoco es tan cierto que yo sepa esperar
y así navegamos los dos ente olas que ahogan el mar.
camino sin ver, sin saber qué sientes tu, qué dirássi uno no puede más que el infinito amor
¿qué más queda por buscar?
yo sigo despierto, no hay nada más qué soñar
un navío a la deriva en alta mar, entre la sal, entre agua que embraveció
tampoco es tan cierto que pueda esperar
y así naufragamos los dos
en las olas que ahogan el mar
sin decir adiós.

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