Después de un intenso día de reuniones espesas en Santiago
“Hoy regreso cansado no sé bien de que sitio”, la casa se iza horizontal en esta montaña de Pirque y el otoño germina la soledad. ¿Será que el frío le hace bien a la soledad? La escarcha no permite encontrar lo que esconde. Regreso cansado y solo y todo me parece algo distinto, no me acostumbro a caminar por las veredas de la ciudad, ese modo de andar caminando sin avanzar en la vida suele poner a los demás algo histéricos y a mi tan triste.
Que salga el sol en esta noche fría, que el frío emigre como un pájaro llamando tu nombre.
Una mañana de asear mi casa
Después de una pésima cita
Hoy llegó tu imagen y no tengo escusas ni perdones para no sentirte a ti, para escribirte un mal verso de esos que te enternecían y descolgarte desde un ayer y acunarte en mi pecho para que no tengas frío. A mi no me importa que digan que esta pasado de moda hablar de amor, y es que nadie conoces tus brazos como los conozco yo. Se detienen las horas y los días descansan conmigo, cuando a mi mente llegas tu. Te veo correr por las laderas del Valle del Elqui, bajar estrellas por las noches y abrazar al río cada despertada. Tus cabellos acariciados por el viento de la tarde, el mismo soplo que mecer a las cañas y estás se quejan vanidosas.
Triste
Porque en el mundo todo se tranza de ayer a mañana, porque giro en la casa y desespero antes que amanezca todo menos tu cuerpo. Porque no hay un todo si tú no te anima a llegar, porque las calles de la ciudad son unos laberintos donde nadie se encuentra y los bares un recodo… otro modo de olvido, ni tu voz adivino. ¿Qué me espera mañana sí despierto prendido, con el hielo en mis manos y mis ganas contigo? Doy a la montaña para escalar lo sentido y abro las ventanas para darme la paz, para verte llegar cuando te animes a venir.
Porque a veces divago escribiendo tu nombre y como aun no tienes nombre escribo el sentimiento “Horizonte” y por apellido te bautizo “Florido” y viajo despacio de los sueños a los días como buscando las señalizaciones que me lleven contigo.
Y en la no llegada todo pierde su luz, se descompone y me arrojo en la cama con zapatos.
¿Quién soy, después de amar a dónde voy?
¿Qué desamor me aleja de nuevo?

A Camilo… que no podía ser
Sí alguna ves te dije que mecer mis hojas no era fácil y tu lo hiciste con las ganas bien segura de alzar lo propio ¿Cómo pudiste cambiar así? Cuando desperté de tantos versos me entregaste el sí con cuerpo y alma y no dilatamos en ver que vendría, ya todo era más allá de lo prescrito conocerse en sí y que bien poco te conocí a ti.
Amigo
No me pidas ser tu amigo porque hay cosas en mi que este día no entiendo, por ejemplo que no puedo ser ese alguien que piensa en la comprensión y estar solo te daría tranquilidad si a la vez tu me comprendieras esta tarde en que lloras cuando me quiero marchar. Un amigo te diría que todo va bien mientras se muerde los labios quedándose detrás.
Regreso a casa
Esta noche vuelvo a casa como antes también volví, y al andar mis remembranzas van volando tras unos pasos.
Esta noche vuelvo a casa, la luna muestra el color que mostraba mis esperanzas cuando más brillaba el sol.
“Hoy regreso cansado no sé bien de que sitio”, la casa se iza horizontal en esta montaña de Pirque y el otoño germina la soledad. ¿Será que el frío le hace bien a la soledad? La escarcha no permite encontrar lo que esconde. Regreso cansado y solo y todo me parece algo distinto, no me acostumbro a caminar por las veredas de la ciudad, ese modo de andar caminando sin avanzar en la vida suele poner a los demás algo histéricos y a mi tan triste.
Que salga el sol en esta noche fría, que el frío emigre como un pájaro llamando tu nombre.
Una mañana de asear mi casa

¿Dónde guardo los besos que no florecen en mi boca? ¿Dónde guardo los sueños que no puedo contar? ¿Dónde guardo este aroma, este amor? ¿Y la loca carrera por vivir? ¿Dónde guardo la sexualidad que rebalsa mi cuerpo? ¿Dónde guardo tantos sueños que no dejaron de soñar? ¿Dónde guardo el poema escrito en la portada de un libro, la espera espesa de ver el camino por sí tu llegas? ¿Dónde guardo tanta masturbación de consuelo? ¿Dónde guardo el amor, la espera, la esperanza? ¿Dónde guardo esta distancia? ¿Dónde guardo estos días, estas semanas, estos meses, estos años?
Después de una pésima cita
Dicen que ando por ahí desafiando el porvenir y que de eso no tengo derecho, que soy una ilusión, que remato mis afectos en la subasta sin destino.
Dicen que loco estoy, que los sueños no se sueñan en la realidad y que, sin embargo, rompo la ilusión, que vivo a la mitad, que el paradigma traicioné.
Dicen que soy de lo mejor cuando les gana el deseo, dicen y dicen, tanto dicen y algunos me maldicen.
Dicen que me lo robe y no soben que el sueño fue siempre mío. Otros en su obsesión subastan mi hombría. Dicen que más temprano que tarde pagaré con llanto todo lo silenciado
Recordándolo
Porque en el mundo todo se tranza de ayer a mañana, porque giro en la casa y desespero antes que amanezca todo menos tu cuerpo. Porque no hay un todo si tú no te anima a llegar, porque las calles de la ciudad son unos laberintos donde nadie se encuentra y los bares un recodo… otro modo de olvido, ni tu voz adivino. ¿Qué me espera mañana sí despierto prendido, con el hielo en mis manos y mis ganas contigo? Doy a la montaña para escalar lo sentido y abro las ventanas para darme la paz, para verte llegar cuando te animes a venir.
Porque a veces divago escribiendo tu nombre y como aun no tienes nombre escribo el sentimiento “Horizonte” y por apellido te bautizo “Florido” y viajo despacio de los sueños a los días como buscando las señalizaciones que me lleven contigo.
Y en la no llegada todo pierde su luz, se descompone y me arrojo en la cama con zapatos.
¿Quién soy, después de amar a dónde voy?
¿En donde me perdí?
¿Qué desamor me aleja de nuevo?
A Camilo… que no podía ser
Sí alguna ves te dije que mecer mis hojas no era fácil y tu lo hiciste con las ganas bien segura de alzar lo propio ¿Cómo pudiste cambiar así? Cuando desperté de tantos versos me entregaste el sí con cuerpo y alma y no dilatamos en ver que vendría, ya todo era más allá de lo prescrito conocerse en sí y que bien poco te conocí a ti.
Como fuese ni me acuerdo ni quiero recordarlo, pero el sol me dio a media cara confirmándome el olvido sin buscar tu nombre y a llorar contigo. Aun que hayan reencuentros más puede que pueda, si, todo puede y no ser.
Amigo
No me pidas ser tu amigo porque hay cosas en mi que este día no entiendo, por ejemplo que no puedo ser ese alguien que piensa en la comprensión y estar solo te daría tranquilidad si a la vez tu me comprendieras esta tarde en que lloras cuando me quiero marchar. Un amigo te diría que todo va bien mientras se muerde los labios quedándose detrás.
Regreso a casa
Esta noche vuelvo a casa y dejo atrás otra distancia y pienso en las que llegarán cuando acabe de entender que esta noche nadie vendrá.
Esta noche vuelvo a casa, la luna muestra el color que mostraba mis esperanzas cuando más brillaba el sol.
Esta noche vuelvo a casa, esta noche y otras más, pero cuando veo que vuelvo no quisiera regresar. Se avecinan horas difíciles, yo sé bien que han de llegar, cuando a media noche mi alma salga a la terraza a llorar.
Hoy que llevo en la boca el sabor a vencido procura tener a la mano a un amigo que cuide tu frente y tu voz y que cuide de ti, para ti y tus vestidos y a tus pensamientos mantenlos atentos y a mano a tu amigo.
La importancia de verte y morderte los labios de preocupación es hoy tan necesaria como verte siempre,como andar siguiéndote con la cabeza en la imaginación. Porque sabes, y si no lo sabes, no importa, yo sé lo que siento, yo sé lo que cortan después unos labios esos labios rojos y afilados y estos puños que tiemblan de rabia cuando estas contento, que tiemblan de muerte si alguien se te acercara a ti.
Hoy procura que aquella ventana que mira a la calle en tucuarto se tenga cerrada porque no vaya a ser yo el viento de la noche y te mida y recorra la piel con mi aliento y hasta te acaricie y te deje dormir y me meta en tu pecho y me vuelva a salir y respires de mí...
O me vuelva una estrella y te estreche en mis rayos y todo por no hacerme un poco de caso, ten miedo de otoño y ten miedo de mí, porque no vaya a ser que cansado de verte me meta en tus brazos para poseerte y te arranque las ropas y te bese los pies y te llame mi dios y no pueda mirarte de frente y te diga llorando después: por favor tenme miedo, tiembla mucho de miedo campeón, porque no puede ser...
Siento de nuevo el vacío y me colma hasta el delirio... síntomas que dan al recordar, la vida pasa tan aprisa, tan liviana como brisa que aveces me vuelvo y ya no estás.
Volver a leer tus cartas como la ventana donde te podía mirar, volver a ver tu cara en la foto que me diste con tu firma y la advertencia 'no olvidar'.
El tiempo pasa y el destino de ver tu nombre junto al mío sólo escritos en papel y nada más.
Distancias, tiempos, lejanías, promesas, letras tuyas, mías que hoy se abren y te vuelvo a recordar.
Mirar mi piel con ganas de tu beso, tu caricia y tu piel muy encendido para amar. Volví a sentir tu espalda en mi frente que ya empieza a despertar.
Mis manos llevan el producto del trabajo por el gusto de la pobreza derribar, ahora tu luz la tengo cercaimpresa en cartas con estrellas. Luz que el tiempo se ha cuidado de borrar.
Voy respirando olvido y tus manos buscan nido en otra faz, en otro cuerpo moribundo de tus encantos y a mi mundo le hace falta la paz de tu mirar. Ya no son días, si no años o hace siglos que me engaño, no sé quien de los dos quedó detrás.
Solo se que habla de ti lo que esta noche escribí.
Mirando tus cartas reviví que tomado de tu mano, bajo la lluvia y llorando abrazando un día de Julio... fui feliz.


1 comentario:
Despues de leerlo completo, me di cuenta del titulo.
No tengo palabras Tiago, solo un suspiro y un abrazo para ti.
alegrias.
S.
Publicar un comentario