miércoles, 20 de agosto de 2008

¿ . ?


¿El regresar puede ser una forma de recomenzar el camino ya hecho y, aun así, avanzar?, ¿Un río puede manar del mar a la montaña, trepar cascadas hasta que todo un océano aloje en una vertiente cordilleraza?

¿El punto de partida seguirá siendo el mismo? ¿Cuál fue ese punto inicial? ¿Un OM acaso? ¿El primer llanto o la primera carcajada o la primera masturbación o la primera noche en una quebrada andina o aquella mirada que consumió la médula azulosa de mis huesos febos y, de paso, despeinó mi erotismo?

Me pasa que me disipo de mi mismo. Algunas señalizaciones han desviado mis pasos. Las zapatillas descansan a la orilla del camino. Las marejadas borran los nombres de los amantes escritos en la arena y en los cementerios florece un almendro en medio de la escarcha del mes de julio. He sacado mi corazón del cajón en el que lo solía esconder de mi mismo y ahora no cae en mi pecho y desde lejos suena un cascabel que espanta a los pájaros sin plaza. Lanzo mis ojos muy lejos de aquí.

Retrocedo como un paracaidista que triza el cielo.

1 comentario:

Amaveli dijo...

Ouuuch! veo que piensas, piensas mucho... cómo yo!