sábado, 31 de mayo de 2008

intimo... no leer

Después de un intenso día de reuniones espesas en Santiago

“Hoy regreso cansado no sé bien de que sitio”, la casa se iza horizontal en esta montaña de Pirque y el otoño germina la soledad. ¿Será que el frío le hace bien a la soledad? La escarcha no permite encontrar lo que esconde. Regreso cansado y solo y todo me parece algo distinto, no me acostumbro a caminar por las veredas de la ciudad, ese modo de andar caminando sin avanzar en la vida suele poner a los demás algo histéricos y a mi tan triste.

Que salga el sol en esta noche fría, que el frío emigre como un pájaro llamando tu nombre.



Una mañana de asear mi casa

¿Dónde guardo los besos que no florecen en mi boca? ¿Dónde guardo los sueños que no puedo contar? ¿Dónde guardo este aroma, este amor? ¿Y la loca carrera por vivir? ¿Dónde guardo la sexualidad que rebalsa mi cuerpo? ¿Dónde guardo tantos sueños que no dejaron de soñar? ¿Dónde guardo el poema escrito en la portada de un libro, la espera espesa de ver el camino por sí tu llegas? ¿Dónde guardo tanta masturbación de consuelo? ¿Dónde guardo el amor, la espera, la esperanza? ¿Dónde guardo esta distancia? ¿Dónde guardo estos días, estas semanas, estos meses, estos años?





Después de una pésima cita

Dicen que ando por ahí desafiando el porvenir y que de eso no tengo derecho, que soy una ilusión, que remato mis afectos en la subasta sin destino.
Dicen que loco estoy, que los sueños no se sueñan en la realidad y que, sin embargo, rompo la ilusión, que vivo a la mitad, que el paradigma traicioné.
Dicen que soy de lo mejor cuando les gana el deseo, dicen y dicen, tanto dicen y algunos me maldicen.
Dicen que me lo robe y no soben que el sueño fue siempre mío. Otros en su obsesión subastan mi hombría. Dicen que más temprano que tarde pagaré con llanto todo lo silenciado




Recordándolo

Hoy llegó tu imagen y no tengo escusas ni perdones para no sentirte a ti, para escribirte un mal verso de esos que te enternecían y descolgarte desde un ayer y acunarte en mi pecho para que no tengas frío. A mi no me importa que digan que esta pasado de moda hablar de amor, y es que nadie conoces tus brazos como los conozco yo. Se detienen las horas y los días descansan conmigo, cuando a mi mente llegas tu. Te veo correr por las laderas del Valle del Elqui, bajar estrellas por las noches y abrazar al río cada despertada. Tus cabellos acariciados por el viento de la tarde, el mismo soplo que mecer a las cañas y estás se quejan vanidosas.




Triste

Porque en el mundo todo se tranza de ayer a mañana, porque giro en la casa y desespero antes que amanezca todo menos tu cuerpo. Porque no hay un todo si tú no te anima a llegar, porque las calles de la ciudad son unos laberintos donde nadie se encuentra y los bares un recodo… otro modo de olvido, ni tu voz adivino. ¿Qué me espera mañana sí despierto prendido, con el hielo en mis manos y mis ganas contigo? Doy a la montaña para escalar lo sentido y abro las ventanas para darme la paz, para verte llegar cuando te animes a venir.

Porque a veces divago escribiendo tu nombre y como aun no tienes nombre escribo el sentimiento “Horizonte” y por apellido te bautizo “Florido” y viajo despacio de los sueños a los días como buscando las señalizaciones que me lleven contigo.

Y en la no llegada todo pierde su luz, se descompone y me arrojo en la cama con zapatos.




Frente al espejo

¿Quién soy, después de amar a dónde voy?

¿En donde me perdí?

¿Qué desamor me aleja de nuevo?




A Camilo… que no podía ser

Sí alguna ves te dije que mecer mis hojas no era fácil y tu lo hiciste con las ganas bien segura de alzar lo propio ¿Cómo pudiste cambiar así? Cuando desperté de tantos versos me entregaste el sí con cuerpo y alma y no dilatamos en ver que vendría, ya todo era más allá de lo prescrito conocerse en sí y que bien poco te conocí a ti.

Como fuese ni me acuerdo ni quiero recordarlo, pero el sol me dio a media cara confirmándome el olvido sin buscar tu nombre y a llorar contigo. Aun que hayan reencuentros más puede que pueda, si, todo puede y no ser.





Amigo

No me pidas ser tu amigo porque hay cosas en mi que este día no entiendo, por ejemplo que no puedo ser ese alguien que piensa en la comprensión y estar solo te daría tranquilidad si a la vez tu me comprendieras esta tarde en que lloras cuando me quiero marchar. Un amigo te diría que todo va bien mientras se muerde los labios quedándose detrás.



Regreso a casa

Esta noche vuelvo a casa como antes también volví, y al andar mis remembranzas van volando tras unos pasos.

Esta noche vuelvo a casa y dejo atrás otra distancia y pienso en las que llegarán cuando acabe de entender que esta noche nadie vendrá.

Esta noche vuelvo a casa, la luna muestra el color que mostraba mis esperanzas cuando más brillaba el sol.

Esta noche vuelvo a casa, esta noche y otras más, pero cuando veo que vuelvo no quisiera regresar. Se avecinan horas difíciles, yo sé bien que han de llegar, cuando a media noche mi alma salga a la terraza a llorar.



Témeme
Hoy que llevo en la boca el sabor a vencido procura tener a la mano a un amigo que cuide tu frente y tu voz y que cuide de ti, para ti y tus vestidos y a tus pensamientos mantenlos atentos y a mano a tu amigo.

La importancia de verte y morderte los labios de preocupación es hoy tan necesaria como verte siempre,como andar siguiéndote con la cabeza en la imaginación. Porque sabes, y si no lo sabes, no importa, yo sé lo que siento, yo sé lo que cortan después unos labios esos labios rojos y afilados y estos puños que tiemblan de rabia cuando estas contento, que tiemblan de muerte si alguien se te acercara a ti.

Hoy procura que aquella ventana que mira a la calle en tucuarto se tenga cerrada porque no vaya a ser yo el viento de la noche y te mida y recorra la piel con mi aliento y hasta te acaricie y te deje dormir y me meta en tu pecho y me vuelva a salir y respires de mí...

O me vuelva una estrella y te estreche en mis rayos y todo por no hacerme un poco de caso, ten miedo de otoño y ten miedo de mí, porque no vaya a ser que cansado de verte me meta en tus brazos para poseerte y te arranque las ropas y te bese los pies y te llame mi dios y no pueda mirarte de frente y te diga llorando después: por favor tenme miedo, tiembla mucho de miedo campeón, porque no puede ser...


Cartas

Siento de nuevo el vacío y me colma hasta el delirio... síntomas que dan al recordar, la vida pasa tan aprisa, tan liviana como brisa que aveces me vuelvo y ya no estás.

Volver a leer tus cartas como la ventana donde te podía mirar, volver a ver tu cara en la foto que me diste con tu firma y la advertencia 'no olvidar'.

El tiempo pasa y el destino de ver tu nombre junto al mío sólo escritos en papel y nada más.

Distancias, tiempos, lejanías, promesas, letras tuyas, mías que hoy se abren y te vuelvo a recordar.

Mirar mi piel con ganas de tu beso, tu caricia y tu piel muy encendido para amar. Volví a sentir tu espalda en mi frente que ya empieza a despertar.

Mis manos llevan el producto del trabajo por el gusto de la pobreza derribar, ahora tu luz la tengo cercaimpresa en cartas con estrellas. Luz que el tiempo se ha cuidado de borrar.

Voy respirando olvido y tus manos buscan nido en otra faz, en otro cuerpo moribundo de tus encantos y a mi mundo le hace falta la paz de tu mirar. Ya no son días, si no años o hace siglos que me engaño, no sé quien de los dos quedó detrás.

Solo se que habla de ti lo que esta noche escribí.

Mirando tus cartas reviví que tomado de tu mano, bajo la lluvia y llorando abrazando un día de Julio... fui feliz.

viernes, 2 de mayo de 2008

no me mataste


Yo solo quería acercarme un poco. Así, lentamente como los corales forman islas. Sin desesperos maritales ni urgencias en los genitales. Con todo el recorrido que he hecho hasta aquí. Con mis silencios, mi pera partida, la soledad reinante en esta ciudad tan poco ciudadana.
No ha sido del todo mi opción vivir en Santiago, trabajar en la ciudad, caminar por sus veredas, conducir en sus calles estancadas de insultos e impaciencias, beber sus café y sus comidas y sus plazas y sus parques todo en modelo exprés. Pero sí podía ser mi opción el como caminar o adonde hacerlo entre todas sus calles.


No soy uno de todos esos que caminan top por los pobres boulevard de los mall, castillos únicos en este reino capital de consumo. No creo que ese sea un reino, los reinos no están más allá de nuestra piel. No tengo una caja fuerte donde guardar los secretos, mi casa es una casa llena de ventanas y siempre están abiertas de par en par, siempre a mi casa hay alguien o algo por llegar… tanto que amar, tanto de que aprender, tanto que destapar.


Cada amanecer amanece algo nuevo y en el amanecer siempre me sorprendo de todo lo que se ha de aprender. Por eso quise acercarme al mundo y tener alguien junto a quien aprender… rehacer juntos desde el principio hasta el final y ahí juntos abrir el cielo y bautizar una estrella con el nombre de felicidad.


Era preciso dejar el calor de mi guarida y acercarme al frio social. Era un riesgo que sentí poder sortear, y recordar como somos los hombres hijos y padres una vez, tener deseos de parar el tiempo como en una vieja tarjeta postal para verla más tarde y descubrir como hacer aquello que no pudo ser. Y así, en silencio de añañucas, en canto de estrellas fugaces, en el fuego del volcán vivo en mis testículos, en mis poros geiser de vapor de amar, en las ventanas abiertas de mi casa cordillerana sentir la existencia entrar y reinar y rehacer todo aquello que alguna vez no se supo realizar.


Por ello quise acercarme al mundo y bajé a las luces de la ciudad con la fe ardiendo de encontrarte y rehacer juntos desde el principio hasta el final la historia del hombre que no se ha historiado, hallar juntos el grial de nuestras no mentes.


Y declaré que son demasiados los que han intentado distraerme de mis intenciones sin siquiera dar un paso para conocerme. Y es que es fácil desde la otra vereda lanzar piedras contras las vidrieras que parecen desconocidas.


Y ese -hijo de una madre que no merece ser llamada Puta pero que lo parió sin culpa- estrujó mis intenciones con acentos desmedidos y en una espuma de quiltro con espuma en el hocico subió la intimidad que le regalé solo a él a una web de comercio sexual. Y yo, pajarón de olimpiadas, le había creído en medio de la ciudad. Y es necesario que comprendas que mañana te busque a ti bajo las piedras, tras los árboles, en los ascensores y en los andenes del metro… por favor, no te detengas, no dudes nunca, mírame llorar que es mejor llorar de verdad que amar de mentiritas. Es mejor ser campesino que esclavo en una ciudad.


Y no me has matado y heme aquí sin renunciar a mis sueños… como dijo Manu con aromas a naranjas, desgraciados los hay en todos lados. No te cedo el triunfo ni la bronca, no te cedo el que me hayas hecho llorar como lloran los buscadores. Te regalo mi victoria sobre ti, heme aquí cantando un canto que no es para ti…


“Quiero dejar todas las palomas en el cedro de tu alma y todo el beso en tu piel, que dejes de mirarme burlón, sé que estoy dando poco y mucho te pediré. Se la nube sola en mis mañanas, que seré tu casa y serás sombra en mi mitad. Y sí ves que mi casa se quema llueve tu llorosa pena y la casa nueva se hará. Y te prometo que no me iré cada mañana tras una meta que alcanzar, quiero ser solo el dueño de tus miradas, pero es preciso que me enseñes a mirar.
Hazte sol cercano en mis inviernos, hazte en el recuerdo un leño y quémate en mi interior, no quiero tener más noches frías ni poder tan sólo en sueños despertarme junto a ti.”

jueves, 1 de mayo de 2008